• 13-Oct-2015
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Aportes desde la arquitectura

A propósito del artículo "Y DESPUËS DEL HOSPITAL QUË?" publicado en ésta misma página, la arquitecta Devora Di Veroli aporta a  modo de debate y  complementación su opinión respecto de posibles soluciones, para mejorar las condiciones de vida de los adultos mayores,  las cuales se vienen elaborando y difundiendo desde el Centro de Investigación y Asesoramiento para el Hábitat Gerontológico- CIAHG-  de la Sociedad Central de Arquitectos (clic en el título para leer el artículo).

No solo los que reciben alta médica, sino que los adultos mayores con distintos grados de dependencia física, mental o afectiva, no encuentran soluciones en un ámbito que resuelva sus problemas. Se  requiere un cambio en los sistemas de atención que actualmente no están siendo asumidos.

Los adultos mayores, cada vez mayores, y más numerosos, se ven en situaciones de gran carencia familiar, sanitaria, social, económica y habitacional.

Nuestra sociedad, a diferencia de otras, recién está tomando conciencia del problema por venir y que ya se está visualizando entre nosotros..

La diferencia entre las necesidades de los mayores y los sistemas disponibles, públicos y privados, es cada vez mayor, y en algunos países ya existen en el ámbito privado y en la política  pública, nuevos sistemas de hábitat que permiten acudir de diferentes modos a las soluciones habitacionales y de atención.

Estos sistemas se encuentran frecuentemente unidos a esquemas habitacionales y asistenciales públicos y/o privados, desterrando por supuesto a los "hogares de ancianos", y otros programas perimidos, ya sean comerciales, o públicos, que conspiran contra la calidad de vida, y la buena y larga sobrevida que ya está disponible a todos los seres humanos.

Las actuales estructuras existentes, están llamados a desaparecer, ya que son prácticamente "depósitos " de ancianos sin otras alternativa de vivienda o sin recursos, que mediante la institucionalización, pierden la oportunidad de un envejecimiento saludable y activo, transformándose en una pesada carga para el presupuesto público, o para las familias.

Los ancianos de todos los niveles sociales, económicos, y sanitarios tienen derecho a envejecer en espacios y organizaciones concebidos para ofrecer un amplio espectro de sistemas de hábitat para este amplio, variado e importante sector etario.

Ya sea creando espacios diseñados y equipados para diferentes grados de dependencia, hasta esquemas habitacionales privados y públicos de vivienda protegida o asistida, cuyos ejemplos abundan en el mundo entero (España, Holanda, Israel, Suecia, Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, etc) Las autoridades públicas y el mercado inmobiliario, deberán enfocarse en la esfera del hábitat público y privado, en este nuevo paradigma, que ya se observa tímidamente en nuestro país.

En el caso del hábitat público está constatado que será más económico  que el actual sistema institucional de "hogares de ancianos" y en el ámbito privado, ser una excelente inversión, muy rentable con un producto nuevo en el país, siguiendo el ejemplo de otras partes del mundo en donde funciona desde hace años, respondiendo a una demanda creciente.

Movilizar a las autoridades que ostentan el poder de decisión para comenzar los programas de cambio estructural en la oferta de vivienda para los adultos mayores, y por medio de publicaciones movilizar al sector inversor inmobiliario, con nuevos sistemas que benefician la rentabilidad y faciliten el acceso mediante programas crediticios para los mayores, como ser la "Hipoteca Revertida" de Alberto Servente, brillantemente explicitada en su libro, en donde expone una oportunidad financiera para la edad mayor, variante previsional ampliamente usada en los Estados Unidos y en otros países.

 

Arq.Débora Di Véroli


 

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